He tenido un poco abandonado el Blog, pero aquí estoy otra vez para continuar con el relato de nuestro viaje a Tailandia, o mas bien con el relato de mis recuerdos de nuestro viaje a Tailandia.
El programa del viaje consistía en un circuito desde Bangkok hasta el norte de Tailandia y al final una extensión a Phuket para descansar un poco.
La partida fue el día 1 de Julio y volamos con Lufthansa vía Frankfurt. La verdad es que se trata de un viaje muy largo y si además le añades la escala, pues eso que empiezas a plantearte si realmente merece la pena la cantidad de horas de aeropuerto, avión, aeropuerto, avión que te esperan.
Bueno, pues antes de continuar deciros que vale la pena sin ninguna duda, pero si tenéis la oportunidad podéis volar, como de hecho hizo el resto del grupo del que ya os hablé, desde Madrid con Thai Airways directamente a Bangkok con lo que os ahorrareis alguna hora de vuelo.
A la llega a Bangkok nos trasladaron al hotel Sofitel Silom donde pernoctaríamos las primeras 3 noches.
Este hotel nos lo recomendó Vicente de Catai, del que ya os hable en la entrada anterior, y no nos defraudo en absoluto, mas bien al contrario. Perfectamente ubicado, a un paseo del famoso mercado nocturno de PatPong, muy cerca de una parada del Sky Train, el personal de un trato exquisito, muy buena habitación, en fin un estupendo punto de partida para este viaje. Por cierto que no se si lo harán siempre, pero por esas fechas invitaban a una cena en uno de sus restaurantes, un motivo mas para elegirlo.
El siguiente día le dedicamos a la visita de Bangkok incluida en el programa del viaje donde pudimos ver:
Wat Traimit (Templo del Buda de Oro) donde observareis una impresionante estatua de Buda de oro macizo.
Wat Pho (Templo del Buda Reclinado). Precioso templo donde la belleza de la enorme estatua del buda reclinado rivaliza con los fantásticos frescos de las paredes.
Y por supuesto el recinto del Palacio real, donde entre otras maravillas se encuentra Wat Phra Kaeo (Templo del Buda Esmeralda).
Todo esto para la primera mañana, no está nada mal. La comida la hicimos todos juntos en un autoservicio de comida Thai ubicado en el edificio mas alto de Bangkok, después de comer subimos hasta la planta superior que resulta ser una plataforma giratoria lo que te permite tener una panorámica de absolutamente todo Bangkok. Realmente merece la pena subir, tanto a comer como a disfrutar de las vistas.
El resto de la tarde lo dedicamos a pasear por esta enorme urbe de la que destacaría sus altos rascacielos, su caótico tráfico y muy especialmente su vocación comercial, realmente es como una especie de tienda continua. Os aconsejo que si queréis viajar ligeros de peso, no os llevéis mas que un poco ropa ya que según lleguéis podréis comprar desde camisetas, por supuesto de imitación de las mejores marcas, hasta trajes confeccionados a medida en 24 horas. Parece increíble pero es así. Nosotros no nos fiamos de quienes nos lo aconsejaron y después nos arrepentimos.
La mañana del siguiente día nos fuimos a conocer uno de los mercados flotantes cercanos a
Ya por nuestra cuenta, y siguiendo recomendaciones de anteriores turistas, nos dirigimos al río Chao Phraya para, previo alquiler de una barca para nosotros solos, remontarlo hasta el embarcadero del Wat Arun (Templo de la Aurora).
Su arquitectura es de estilo Khmer lo que recuerda a los templos de Camboya. Es una autentica maravilla donde todas sus torres están decoradas con porcelana china por cierto os recomiendo que no dejéis de ascender, por una empinadísima escalera, a su torre central de
Pese a que las piernas se encargaron al día siguiente de recordarnos los escalones, os aseguro que merece la pena el pequeño sufrimiento.
Otro lugar que os recomiendo es el parque Lumpini, un espacio verde dentro del enorme magma de gente, tráfico y edificios que conforman
Bueno la verdad es que nos hubiera gustado estar mas días en Bangkok pero por esta vez no fue posible, así que nos vamos ha hacer la maleta que mañana empezamos el circuito.